Cada año mueren en los países del tercer mundo muchos niños a causa de esta enfermedad.
Solo en 2005 la enfermedad acabó con la vida de aproximadamente 3 millones de personas.
Hay historias de que la enfermedad se creó en un laboratorio para controlarla como arma y muchas historias relacionadas con eso. Pero eso es mentira, y aunque fuera cierto que iba cambiar que unas personas fueran a la cárcel y poco más. Pero no desaparecería la enfermedad por saber eso. Lo que hay que hacer es financiar la investigación, apoyar a nuestros científicos y a los de otros países en la lucha contra la enfermedad.
El dinero del refresco que nos tomamos en una cafetería donado a la investigación de la enfermedad haría mucho. Y satisface más el saber que estás ayudando a salvas vidas, que 33 cl de algo que tomas todas las semanas.
La vacuna contra la enfermedad no va a caer del cielo. Habrá que buscarla. Pero de todos modos hasta que se encuentre hay métodos de precaución para no coger la enfermedad. Y esas medidas de precaución deberían estar al alcance de todos, y en los países del tercer mundo poca gente tiene alcance a ellas.

Le doy las gracias al usuario que la subió a flickr.
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